Construcción social de la realidad de enfermería en Chile

julio 17, 2009

Comparto con Ustedes el trabajo de socio antropología aplicada a la educación. Creo que esto permite plantear desde los argumentos de quien escribe la identidad y el rol de educación de las enfermeras en Chile y además, conocer una disciplina que aporta  a la salud de este país a través de conceptualizaciones teóricas que apoyan los argumentos planteados.

La Construcción Social de la Realidad de Enfermería en Chile: raíces, rol de educación e identidad 

14/07/2009

Sandra Hernández Araneda

Introducción

¿Cómo influyen los roles en la identidad de la enfermera? ¿Cómo desempeñan el rol de educación las enfermeras en Chile? ¿Sigue siendo la educación para la salud un rol exclusivo de la enfermería?, son las preguntas que a través del desarrollo teórico del siguiente ensayo pretendo develar. Para organizar conceptualmente estas respuestas, es necesario definir: que es la enfermería, cual es su rol en la sociedad Chilena, cuál es la realidad de la vida cotidiana en donde se desempeñan estas enfermeras, sus fuentes de identidad y por qué la educación ha sido uno de los roles fundamentales de la disciplina.

Argumentación

Enfermería se define como: “profesión y titulación de la persona que se dedica al cuidado y atención de enfermos y heridos, así como a otras tareas sanitarias, siguiendo pautas clínicas” (Real Academia Española, 2009). El término “enfermería” ha sido motivo de reflexión a nivel internacional, pues sólo abarcaría a las personas “enfermas” situación que es contraria a la realidad; ya que las enfermeras se preocupan de “cuidar la salud de las personas, la cual es una actividad planificada, fundada, dinámica y compleja, porque implica conocer desde diversas perspectivas teóricas los fenómenos relativos al proceso de salud y enfermedad y poner en práctica habilidades personales para acompañar a las personas en su proceso de transformación. Los constructos éticos del cuidar son las virtudes básicas e ineludibles que se requiere para cuidar a un ser humano” (Facultad de Medicina, 2008). El Rol jurídico de la enfermera de acuerdo al artículo 113 del Código Sanitario es: 1) Rol propio: en el que se incluye la gestión del cuidado, ejecutar las acciones derivadas del diagnóstico y tratamiento médico, velar por la mejor administración de los recursos de asistencia para el paciente y 2). Rol de colaboración médica: realizar diagnóstico, pronóstico o tratamiento médico siempre que exista la vigilancia médica, en caso de no contar con médicos, atender enfermos en situaciones de extrema urgencia o accidentes. La enfermera responsable de gestionar el cuidado de las personas, debe tomar decisiones, las que deben ser cada vez más racionales y basadas en evidencia científica actualizada, sin olvidar que su objeto de estudio es el ser humano, basando su desarrollo en un modelo biopsicosocial y espiritual, lo que refuerza el pensamiento de Florence Nightingale quien expresó “la firme convicción que la enfermería requería un conocimiento diferente al conocimiento médico” (Wikipedia, la enciclopedia libre, 2008). Las áreas clásicas del desempeño del Rol de la enfermera y que se desprenden de su rol jurídico son:

  1. Área asistencial: práctica profesional que desempeña el Proceso de Atención de Enfermería, otorgándole los cuidados necesarios a los usuarios basándose en filosofías, modelos y teorías de la disciplina de enfermería.
  2. Área de investigación: mediante la obtención de datos e información provenientes de la práctica profesional, se incrementan los conocimientos de la disciplina.
  3. Área de educación: relacionado con la educación de personas, familias y comunidades buscando la promoción, prevención, recuperación o mantenimiento de la salud. Incluye la educación para formar nuevos enfermeros/as y para continuar perfeccionando a los profesionales.
  4. Área administrativa o de gestión: contribuye a la planificación, organización, ejecución y evaluación del quehacer de enfermería mediante la implementación de políticas de salud.

El habitus de la enfermera, como sistema de disposiciones estructuradas y estructuradoras, constituido por la práctica y constantemente orientado al cumplimiento de funciones prácticas, se encarna en las instituciones de salud a través de una “rutina de enfermería” que es la lógica de la práctica (Ritzer, 2002). Las enfermeras se caracterizan por ser en la mayoría de los casos: hijas de enfermeras, hijas de médicos o de algún integrante del área de la salud. También un número importante somos hijos de profesores, actores significativos que han mediatizado nuestra socialización primaria a través de la internalización de una vocación de servicio que conlleva implícitamente el afecto que profesiones como estas requieren. Desde una perspectiva teórica, los fundamentos del conocimiento en la vida cotidiana de la enfermera, se desarrollan en una realidad en donde la conciencia, que es siempre intencional, se mueve en diferentes esferas de la realidad; esto es, la enfermera tiene  conciencia que existen diferentes realidades y una de ellas es la realidad de la vida cotidiana, definida por Berger y Luckmann como la “suprema realidad”. Esta realidad de la vida cotidiana se desarrolla en mundo intersubjetivo, en un mundo compartido con otros. En esa realidad de vida cotidiana como enfermera, que comparto con los profesionales de mi disciplina, es desarrollada en una institución de salud, con alumnos de las carreras de medicina, enfermería, química y farmacia, kinesiología de pre y post grado, con profesionales de dichas carreras y también con alumnos de la carrera de técnico superior de enfermería y técnicos de enfermería. Estos actores conforman el equipo de salud, que de acuerdo a la conceptualización de equipo realizada por Goffman (Ritzer, 2002), “es un conjunto de individuos que cooperan en la representación de una rutina. Cada miembro ha de confiar en los demás, porque todos pueden destruir la representación y todos son concientes de que participan en un acto”. Este equipo se desempeña en una organización que tiene un doble rol: docente y asistencial (Facultad de Medicina, 2009), por lo que el aula o sala de clases de la escuela tradicional, se transforman en las salas donde se atienden los pacientes hospitalizados (en el área intrahospitalaria) y en las consultas ambulatorias (área ambulatoria), desarrollandose así la docencia clínica. El término Clínico, proviene etimológicamente del griego kline, que significa “reclinarse hacia el paciente, observando, escuchando, empatizando” (Facultad de Medicina Universidad del Desarrollo, 2008). La misión de la Facultad de Medicina UC consiste en la integración de las actividades docentes, de investigación clínica y asistencial. Esta “estructura de la educación superior, reproduce por medio de una lógica específicamente académica la estructura del campo de poder al que proporciona acceso y dialécticamente, la estructura del campo académico a través de la selección y el adoctrinamiento contribuye a la reproducción del campo de poder” (Ritzer, 2002). Tiene por propósito formar profesionales de salud (médicos, enfermeras y odontólogos) y atender a pacientes y a la comunidad. Por lo tanto, la vida cotidiana se desarrolla tanto en espacio como en temporalidad y esta última, es compleja y determina los plazos que se debe cumplir, en donde el conocimiento de mi propia muerte se impone sobre mis proyectos (Berger & Luckmann, 1999) y en el caso particular de mi profesión, y de la realidad de la vida cotidiana en donde me desempeño, el vivenciarla diariamente hace más conciente los plazos que debo cumplir. Las personas son experimentadas a través de la situación cara a cara, prototipo de la interacción social y desde donde derivan el resto de las interacciones. Esto, es demasiado relevante en mi realidad profesional: los pacientes y sus familiares, los alumnos de la facultad de medicina, mis pares y el equipo de salud, son reales para mí en el sentido total de la palabra a través de esta interacción. En esta situación el otro se me aparece en un presente vívido. Sólo en esta situación el intercambio de expresividades tiene sentido: así por ejemplo ingresar a los pacientes que se hospitalizan, dialogar con sus familias, atender a un paciente en una situación de urgencia vital, (que es sin duda la mayor urgencia que experimentamos las personas que integramos los equipos de salud) y realizar docencia clínica, son los grandes desafíos de las organizaciones docentes-asistenciales. Nos aprehendemos a través de tipificaciones. Las alumnas tipifican a sus docentes clínicas como  “exigentes”, pero también como “buenas enfermeras”, el equipo técnico de enfermería tipifica a la enfermera como “la jefa” y nosotros tipificamos a nuestros pacientes de diversas maneras como por ejemplo: “pesados”, “amorosa”, “tierna”, “complicada”, “dependiente”, “relajado”. Los sistemas de turnos son clasificados como “relajados” o “pesados”, dependiendo de la carga asistencial. Es importante señalar, que el sistema educativo en la institución de salud, como sector de la realidad, se desarrolla en la dialéctica de un mundo social constituido por los momentos de externalización, objetivación e internalización. A través de la conciencia, los actores (alumnos, pacientes, familiares, docentes clínicos) lo vivencian en su vida cotidiana  pues “saben” que la educación es “real”, la cual se presenta a través de un conocimiento ya objetivado principalmente a través del lenguaje, lo que le otorga sentido y permite tener la certeza de su existencia. La institución de salud está legitimada, pues ofrece soluciones específicas (recuperación o prevención) a problemas específicos de la sociedad (enfermedad).

Según Berger y Luckmann (1999), las formas de acción tipificadas (enfermera, alumna de enfermería, interna de enfermería, técnico de enfermería) y objetivadas socialmente aparecen en un cúmulo de conocimientos objetivados. Estos roles son tipos de actores en dicho contexto. Al desempeñarlos se participa en un mundo social, el cual cobra realidad para ellos subjetivamente. El rol se cristaliza en la acción y para enfermería su actuar es asistencial, de investigación, educación y gestión. Goffman (1963) se centra en el abismo entre lo que una persona debería ser, su “identidad social virtual” y lo que una persona realmente es, “su identidad social real”; así, las enfermeras experimentamos un abismo entre estas dos identidades: por un lado lo que parte de la sociedad Chilena cree que somos y por otro lado, lo que las enfermeras sabemos que somos. En ese contexto,  es probable que los medios de comunicación hayan sido los que más han aportado a tipificar-estigmatizar el rol de la enfermera como “la de un género predominantemente femenino, vestida con un atuendo ajustado y con una jeringa en su mano”. Este se transforma en un estigma que genera en las enfermeras la necesidad de reafirmar en sus círculos personales más cercanos, en los pacientes y familiares, y en la realidad de su vida cotidiana, el discurso (a través del lenguaje) que reafirme sus roles: la profesión de enfermería en Chile, sólo existe a nivel universitario e implica mucho más que administrar un medicamento (inyección). Por otro lado, la percepción desde la enfermería, es que la mayor parte de las personas, que no tienen relación con el área de salud, son las que han socializado que la  “enfermera” es “cualquier persona que entregue cuidados” (técnico, auxiliares, cuidadoras, asesoras del hogar). Frente a esta percepción, “el cuidado de enfermería profesional, se distingue del cuidado innato de los seres humanos, porque se trata de establecer un proceso intencional altruista de querer ayudar a los otros en sus procesos de salud y enfermedad, muerte y renacimiento, fundando y guiando este cuidado en conocimientos teóricos (Facultad de Medicina, 2008).  El ejemplo clásico, es que dentro de la misma disciplina, los enfermeros como una forma de re-afirmar su identidad, conceptualizada por Berger y Luckmann (2009) como “proceso mediante el cual un actor social  se reconoce a sí mismo y construye  el significado en virtud, sobretodo, de un atributo o conjunto de atributos culturales determinados”, firman sus propias publicaciones, conferencias o escritos con las siglas “EU” (enfermero/a universitario/a), lo que en lo personal implica referirse al mismo concepto de una manera extendida. Me atrevería a afirmar, que somos los únicos que nos autodenominamos como universitarios, pues, en el resto de las disciplinas de formación exclusiva en ese nivel, esto se da por establecido, no existiendo a modo de ejemplos el “abogado universitario” o el “ingeniero universitario”. Frente a esta situación, muchos de nosotros hemos aplicado mecanismos conceptuales para el mantenimiento del universo simbólico de enfermería a través de la terapia, principalmente en lo que dice relación al liderazgo e identidad de la enfermera, argumentación que será desarrollada en los siguientes párrafos de este ensayo.

El psicólogo Chileno Andrés Pucheu, ha dedicado gran parte de su desarrollo a comprender, analizar y explicar el fenómeno de la disciplina de enfermería. En su artículo  “Identidad de la enfermera y liderazgo en el sector público” (2007), el autor desarrolla lo que en sus palabras son las fuentes de identidad tradicionales de enfermería, con el fin de implementar procesos de liderazgo efectivos, en los cuales se prediga y manejen las incongruencias entre las definiciones institucionales (marco legal, reglamentos, asignación de funciones y estándares) y los valores e historias personales de todos los actores que, dentro o fuera de las organizaciones, van dando forma al hospital real. Determina así 9 fuentes culturales que definen la identidad de enfermería en el sistema público, lo que podría extrapolarse al sistema privado. A saber: a) el género predominante en la profesión: la enfermería se considera una profesión mayoritariamente femenina, se encuentra que el rol tradicional machista de la mujer en la sociedad que define una relación de subordinación o servicio hacia los hombres, cumple un factor clave en la conformación de los roles de la enfermera. Ejemplo de esto es que “la” enfermera este al servicio del “médico” en lo que tiene que ver con la contención afectiva, el apoyo informal o la “lealtad” requerida para explicar o ignorar eventuales exabruptos. En esta etapa de post modernismo, esto ha generado conflictos, ya sea por la introducción de varones en la profesión o por la identificación de conductas que hasta ahora eran consideradas “groseras” o “machistas” y que actualmente se tipifican como delitos (ejemplo: acoso sexual). b) El origen ético y religioso: la ética humanista y religiosa que se ha constituido en la referencia ideológica de la profesión desde los tiempos de Florence Nightingale. Mis argumentos se desarrollan a la base de que para comprender esta fuente cultural, es necesario explicitar parte de la biografía de Nightingale. A finales del siglo XIX los estudios de enfermería no eran considerados como “apropiados” para una mujer educada. A las enfermeras de la época les faltaba entrenamiento y tenían fama de ser mujeres burdas e ignorantes, dadas a la promiscuidad y a las borracheras. En 1854, después de su formación profesional en enfermería, Nightingale participa en la guerra de Crimea a solicitud de Sidney Herbert, Secretario de Guerra británico, quien le pidió que se convirtiera en enfermera-administradora para supervisar la introducción de enfermeras en los hospitales militares. En 1860, Nightingale abrió la Escuela de Entrenamiento y Hogar Nightingale. La escuela se basaba en dos principios: el primero, que las enfermeras debían adquirir experiencia práctica en hospitales organizados especialmente con ese propósito y el segundo era que las enfermeras debían vivir en un hogar adecuado para formar una vida moral y disciplinada. Ella creía que Dios había decidido que debía ser alguien a quien él había seleccionado claramente para que fuera soltera (Covadonga, 2003). Las enfermeras conocen esta realidad y esta influencia implica que valores como sacrificio, abnegación, postergación de intereses personales, estudio y modestia tienen un carácter central en la identidad profesional. Según Pucheu, esto es determinante en la expectativa que la enfermera esté dispuesta a trabajar en jornadas extendidas o realice sin queja las labores que le sean solicitadas. El conflicto se genera entre las enfermeras “modernas” y las enfermeras más jóvenes (¿post modernas?) porque la fuente cultural del género ha perdido fuerza y facilita la visión de la enfermería como una profesión y no como una vocación, lo que se acentúa aún más debido a que las enfermeras modernas, han tenido una socialización secundaria en la universidad a través de esos valores, lo que permite perpetuar con gran intensidad el sentido diferenciador que se espera de una carrera como la enfermería, lo que se logra a través del diálogo (Berger & Luckmann, 1999) en la formación de pre grado. c) La concepción de responsabilidad social del estado: es una fuente clave en los valores e identidad de la enfermería. Ha impreso en la cultura de la enfermería la convicción de que salud y educación son prioridades éticas irrenunciables. Esta convicción se integraba con los valores religiosos, de manera que para las enfermeras formadas hasta los años ochenta, el servicio público se constituyó en algo real por sí mismo.  El sistema capitalista actual, está regido por el valor del cambio; es decir, los productos o servicios son valorados, principalmente o exclusivamente por su valor en el mercado, en donde el trabajo humano y la capacidad creativa de las personas son convertidos en una mercancía (Vergara, 2009). Esto ha contribuido a que la “profesión de enfermería” se comporte de acuerdo al mercado, es decir, de acuerdo a la oferta y la demanda. Este recurso humano, es considerado como un recurso escaso a nivel internacional. En otras palabras, en la actualidad se habla de un déficit en la atención primaria en Chile de 1.800 médicos aproximadamente, en el sector público. Se dice que por cada enfermera existen 2 médicos, ¿y si faltan médicos, cuantas enfermeras faltarán? (SERLACH, 2009). Los sistemas privados de salud, se movilizan por captar al recurso enfermera, pagando salarios brutos de gran cuantía a los recién egresados. En Chile, existe un grave déficit en los hospitales públicos, el cual ha debido mejorar los salarios para competir con el área privada. De aquí la importancia de la profesión en los sistemas sanitarios: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 70% de los cuidados sanitarios de un enfermo hospitalizado los entrega la enfermera. En Cifras Chilenas: 17.000 son las enfermeras que debiese haber en Chile, según la mesa de trabajo en el tema, 47% es el déficit de enfermeras a nivel hospitalario, 60% es la falencia en los consultorios de atención primaria, 31 es el promedio de camas que debe atender cada enfermera, sin considerar la complejidad de las camas y 23% es el déficit de enfermeras de camas intensivas (Diario El Mercurio, 2009). d) Los sistemas de control de gestión de recurso humano del estado: la burocracia para Weber, supone el control de la discrecionalidad a través de la estandarización y división del trabajo y un fuerte énfasis en la separación por niveles jerárquicos y tipos de formación profesional. De esta manera la práctica profesional de la enfermera implica respeto a la jerarquía y antigüedad de manera aún más estricta que lo observado en las fuerzas armadas, es decir en mi profesión los “conductos regulares” están institucionalizados y el que ose no seguirlos, puede ser aniquilado o a lo menos recibirá terapia (Berger & Luckmann, 1999). e) La naturaleza de los procesos de cuidado: en la mayor parte de los servicios el cuidado se implementa a lo largo de 24 horas al día y los siete días de la semana, siendo necesario los sistemas de jornada llamados cuarto turno (largo-noche-libre-libre), turnos de llamada y rituales como la entrega de turno. El ritual es definido por Goffman como “uno de los mecanismos claves por los que la vida cotidiana en particular y el mundo social en general, se hacen ordenados y adquieren consistencia”, lo que obliga a que las enfermeras actúen de manera colectiva, jerarquizada y uniforme, postergando en esto los afectos y otras características personales. f) La innovación tecnológica: en el ámbito de la salud, que se expresa en diversificación y aumento de la especialidad de los servicios, lo que obliga a desarrollar una cultura donde los valores de estudio y competitividad, se convierten en una fuente clásica de validación y autoridad. La formación continua es entendida como una oportunidad y las mallas de formación y capacitación son trabajadas en conjunto con la Facultad de Medicina. Por ejemplo, no es lo mismo ser una enfermera generalista de servicios médicos quirúrgicos que una enfermera especialista-experta en recién nacido de alto riesgo. Esto ha sido institucionalizado en la disciplina de enfermería y provoca que los profesionales puedan resentirse por las pretensiones y privilegios sociales de los expertos, lo que se observa en la diferencia principalmente en los bonos ($) percibidos por los expertos (Berger & Luckmann, 1999) g) Mecanismos de control de la ansiedad: la arrogancia atribuida comunmente al comportamiento de los médicos (cirujanos), juicio que se desprende de seguridad y aparente distancia emocional demostrada por ellos, tienen consecuencias negativas, pues hace que se comporten de manera indisciplinada o con un trato duro respecto a otros profesionales. Esto se extiende a enfermeras de Unidades de Pacientes Críticos (UPC) adultos o neonatal, urgencias y todos los servicios en donde la ansiedad generada por la muerte, el daño o la locura deba ser controlada. h) La complejidad de la noción del cuidado: en el momento que se refiere a un objeto de estudio complejo  (Habermas, 1964) como la persona humana y su familia, nos obliga a entrar en el amplio campo de los conceptos de prevención y promoción de la salud. Por ejemplo: los cuidados de personas con enfermedades crónicas, de edad avanzada, en donde el cuidado obliga a la enfermera a desarrollar competencias en el ámbito de la terapia, la educación e incluso la asistencia social. La amplitud del concepto “cuidado” expone a la enfermera en tanto persona, ya que debe trabajar desde habilidades sociales o en espacios donde su capacidad de relacionarse puede ser tanto o más importante que su destreza técnica. i) La racionalidad económica como discurso ético del gobierno: el discurso de “racionalidad económica”, entendido como eficiencia o ahorro, genera en la enfermera un empoderamiento para asegurarse que el cuidado de las personas no será postergado en la búsqueda de eficiencia. Este temor influye en la resistencia al cambio y arriega desde un conflicto ético hasta fenómenos tan graves como Burnout. Ejemplo: bonos generados para jefaturas de enfermería en sistemas públicos a través de la  “eficiencia de recursos o insumos”, traducido en falta de apósitos, bajadas microgotas para administrar medicamentos (entre otros) en los turnos, lo que genera conflicto con enfermeros clínicos a cargo de los turnos. En el sistema privado, el ingreso de “expertos” (Berger & Luckmann, 1999) como los ingenieros comerciales, que se preocupan de los presupuestos y se trabaja en base a la gestión de los centros de resultados (autogestionados), implica una resistencia de las enfermeras para evitar sacrificar calidad por eficiencia (contención de costos).

Lo argumentos anteriormente desarrollados, permiten develar que existe una profesión  en la cual ha existido por años un déficit de profesionales, pero que en la actualidad, se espera (al menos en Chile), que en 5 a 10 años egresen una cantidad considerables de enfermeras/os para suplir esta necesidad. La falencia de enfermeras, ha permitido que uno de sus roles como es la educación de pacientes y familias esté siendo desarrollado por otros profesionales de áreas afines, como por ejemplo: médicos en las áreas ambulatorias del sistema privado y por profesores en el área ambulatoria de la Salud pública (consultorios) a través del programa Chile Crece. En lo personal, creo que las estrategias deberían estar enfocadas por el logro de un trabajo colaborativo, en donde las sinergias de cada una de estas disciplinas se unan en pos de una objetivo común: los pacientes y sus familia. He tenido la oportunidad de conocer en el desarrollo de este magister a una profesora cuyo rol en un consultorio es realizar educación para el autocuidado en salud, quien ha sido capacitada por enfermeras para el desempeño de ese rol. El tener un conocimiento objetivo, que los modelos conceptuales de enfermería están siendo utilizados por otros profesionales, permite sin lugar a dudas validar la importancia social de la profesión. Pero existe un grupo de enfermeras que frente a esta realidad expresan su preocupación por la “pérdida” de un campo que ha sido exclusivamente de enfermería. Para Bourdieu (1992), el término campo es analizado más bien en términos relacionales que de estructura, aunque la preocupación de este grupo de enfermeras puede estar dado por la estructura del campo que es la que “apuntala y guía las estrategias mediante las que los ocupantes de estas posiciones persiguen individual o colectivamente salvaguardar o mejorar su posición, e imponer el principio de jerarquización más favorables para sus propios productos”, siendo uno de los campos de la enfermería la educación en salud, los que se llevan a cabo a través de modelos de autocuidado de Dorotea Orem, Modelos de Creencias en Salud, Modelo de Wagner para patologías crónicas o un Modelo humanizador, como el utilizado en el área intrahospitalaria de la UC y que está fundamentado en las teorías crítico emancipatorias, específicamente teorías educativas críticas del profesor Paulo Freire.

 

Conclusión

La multiplicidad de roles de la enfermera (al menos 4 validados por la disciplina) y la variable escases del recurso, han estimulado que actualmente se encuentre fuertemente desarrollando el rol de gestión independiente del cargo que ocupe institucionalmente. Esto hace que las enfermeras perciban un alejamiento de los pacientes, su objeto de cuidado, validando un acercamiento del personal técnico en lo que dice relación a dependencia de cuidados, quedando relegada a una actuación por complejidad de cuidados, lo que se apoya en el post modernismo actual y los avances tecnológicos que esto conlleva.

A través del análisis de la identidad de la enfermera y los valores de la enfermería,  los cuales han sido desarrollados a través de procesos históricos complejos (Pucheu, 2007), se presenta el desarrollo de la generación de conflictos al interior de la disciplina,  principalmente por el desconocimiento por parte de las enfermeras antiguas y también de aquellas que egresan actualmente, de las conceptualizaciones necesarias para entender el fenómeno y comprender la realidad social en la que se desenvuelve la enfermería actual, la que se ve influenciado por el sistema neoliberal imperante en el país, en donde la vocación se valida por las propias enfermeras como una profesión, comportándose en el mercado de acuerdo a la oferta y la demanda. A nivel de pre-grado es necesario entonces legitimar esta realidad de la enfermería a través de transmisión de estas objetivaciones a las nuevas generaciones, lo que constituye un proceso de explicar y justificar. La legitimación tiene un elemento cognoscitivo/conocimiento, como normativo/valores, esto es, la legitimación le indica a los alumnos el por qué deben realizar una acción y por qué las cosas son lo que son (Berger & Luckmann, 1999).

El  rol de educación en salud, de acuerdo al desarrollo de este ensayo, no es actualmente un rol exclusivo de la enfermera y en mi opinión no debería serlo, lo que desarrollo a la base de 2 argumentos: a) la importancia de posicionar en el centro de la atención a quien debe estarlo: el paciente y su familia, por lo tanto, lo medular es que el paciente/persona esté educado y no quien lo educa, y b) debemos confiar en la multidisciplina y en las capacidades de otros actores de la institución de salud y educación, que son capaces de entregar este cuidado, procurando un trabajo colaborativo con la enfermería desde la gestión del proceso educativo, para que otro/actor/profesional lo haga realidad, al menos hasta que el número de enfermeras sea concordante con el número de personas a las que debe cuidar.

Bibliografía

  1. Berger, P., & Luckmann, T. (1999). La construcción social de la realidad. Buenos Aires: Amorrourtu editores.
  2. Covadonga, E. (1 de Octubre de 2003). Astroseti.org. Recuperado el 13 de Julio de 2009, de Biografía de Florence Nightingale: http://www.astroseti.org/imprime.php?num=3755
  3. Diario El Mercurio. (2 de Febrero de 2009). Colegio de Enfermeras de Chile. Recuperado el 30 de Julio de 2009, de La fuga de enfermeras provoca grave déficit en hospitales públicos: http://www.colegiodeenfermeras.cl/info.asp?Ob=1&Id=4866
  4. Facultad de Medicina. (2008). Guías de cuidados de enfermería: introducción y motivaciones. Santiago: Pontificia Universidad Católica de Chile.
  5. Facultad de Medicina. (2009). Manual programa de inducción. Santiago: Pontificia universidad Católica de Chile.
  6. Facultad de Medicina Unniversidad del Desarrollo. (2008). ODE-Facultad de Medicina Clínica Alemana-UDD. Recuperado el 8 de Julio de 2009, de Diplomado en educación en docencia clínica: http://www.udd.cl/prontus_docencia/site/artic/20080130/pags/20080130114308.html
  7. Habermas, J. (1964). Ciencia y técnica como ideología. En J. Habermas, Conocimiento e interés. Madrid: Editorial Tecnos.
  8. Pucheu, A. (2007). Identidad de la enfermera y liderazgo en el sector público de salud. Horizonte de Enfermería , 23-34.
  9. Real Academia Española. (2009). Diccionario de la lengua española. Recuperado el 9 de Julio de 2009, de http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=multimedia

10.  Ritzer, G. (2002). Teoría sociológica moderna. En G. Ritzer, Teoría sociológica moderna (págs. 489-497). España: McGraw-Hill/Interamericana de España.

11.  SERLACH . (2009). Servicio laboral Chile 2009. Recuperado el 10 de Julio de 2009, de http://www.trabajaenchile.net/?content=nosotros

12.  Vergara, J. (2009). La concepción crítico emancipatoria de las ciencias sociales. Santiago: Universidad de Chile.

13.  Wikipedia, la enciclopedia libre. (1 de Diciembre de 2008). Modelos y teorías de enfermería. Recuperado el 19 de Enero de 2009, de Wikimedia Foundation, Inc.: http://es.wikipedia.org/wiki/Modelos_y_teor%C3%ADas_de_enfermer%C3%ADa#Modelos_conceptuales


Proyecto Final Informática educativa

junio 30, 2009

ANTEPROYECTO Nº 3: TIC´s aplicadas en una institución de Salud como estrategia para alcanzar mejores resultados educativos en los pacientes/familias usuarios de Salud UC.

Educación para el autocuidado en salud

Tema Nº 2: Diabetes Mellitus: modelos de autoaprendizajes para estimular adherencia a una enfermedad crónica.

2. Título del tema general

Educación para el autocuidado en Salud: Diabetes Mellitus…modelos de autoaprendizajes para estimular adherencia a una enfermedad crónica.

Educación a usuarios como estrategia de intervención para estimular conductas que favorezcan el autocuidado en salud.

 

3. Área problema

La diabetes Mellitus, es la segunda co-morbilidad de mayor frecuencia en el complejo hospitalario central, con una estadía de 6.0 días promedio de los pacientes hospitalizados (Unidad gestión clínica de la información, 2009). Por ser una enfermedad crónica, los pacientes adhieren regularmente al tratamiento lo cual está explicado por múltiples variables que se abordarán desde los modelos de creencias en salud, así como también, la necesidad de cambios de conducta que dicen relación con los hábitos de alimentación, así como la necesidad de utilización de medicamentos inyectables (insulina) que interfiere en la vida cotidiana de los pacientes/usuarios. Para lograr que los pacientes adhieran a sus tratamientos deben necesariamente mediar procesos de educación significativos, que le permitan adoptar conductas que favorezcan el autocuidado.

 

4. Contenidos

Los subtemas o contenidos que se desprenden del tema Diabetes son:

  • ¿Qué es la diabetes Mellitus?
  • Clasificación de diabetes Mellitus
  • Tratamiento:

ü       Régimen alimenticio

ü       Insulinoterapia: ¿Qué es la insulina?, tiempo de acción, técnica de administración con jeringa y con PENs, mezclas de insulina.

  • Manejo de la hipoglicemia en el hogar
  • Complicaciones de la diabetes
  • Autocontrol o auto monitoreo
  • Diabetes y ejercicio físico.

 

5. Objetivos/Intencionalidad pedagógica

La intencionalidad pedagógica está determinada en 2 ámbitos:

a) A nivel local (Red Salud UC): promover la participación de los usuarios/pacientes/familia estimulando conductas que favorezcan el autocuidado, en relación al tema de Diabetes, a través de la entrega de contenidos teóricos y una propuesta visual interactiva que estimule el autoaprendizaje de los pacientes a través de la entrega de un CD con esta metodología.

 

b) A nivel país: colaborar con la salud de la población, al abordar un tema de alto impacto a nivel nacional y mundial.

 

5. Solución propuesta de aplicación

Para el desarrollo de este proyecto educativo inserto en el proyecto de “Educación en Salud para estimular conductas de autocuidado”, tema Diabetes Mellitus se utilizarán las herramientas de Adobe Photoshop para la edición de las imágenes pertinentes al tema.

Para el montaje de la presentación, se utilizará exelerning herramienta multimedial que permitirá el desarrollo del tema a nivel de la Red Salud UC. Esta propuesta multimedial estará presente en el ciclo de charlas para pacientes hospitalizados, del Hospital Clínico UC, como parte de las herramientas que se pretenden construir para mediar aprendizajes significativos. Al finalizar la charla se hará entrega de un CD con los contenidos educativos en modalidad de autoaprendizaje a cada uno de los asistentes.

Para la propuesta audiovisual, se utiliza un video educativo sobre el tema diabetes el cual estará orientado a dar un sentido motivacional a través del impacto que genera una enfermedad crónica a nivel mundial y a nivel nacional.


12 de mayo Día Internacional de la Enfermera/o

mayo 18, 2009

“…es una luz del color del fuego que se enciende y ya nunca se apaga…Una luz del color del fruto, blanca como las palabras. Del color del niño cuando nace y del hombre cuando muere. del color de una mano alumbrando el mar nocturno…”

Efraín Borguero

 Así es la luz que guía a esta profesión. Es la lámpara encendida que cada una de nosotros llevamos cuando nos titulamos como enfermeras.

El día 12 de Mayo se conmemora una vez más el natalicio de Florence Nightingale y este año el consejo internacional de enfermeras (CIE), ha invitado a las enfermeras del mundo a celebrar este día recreando el lema: SERVIR A LA COMUNIDAD Y GARANTIZAR LA CALIDAD: LAS ENFERMERAS SE COMPROMETEN A DISPENSAR CUIDADOS INNOVADORES.

Actualmente una de las mayores preocupaciones de enfermería, se centra en el número de escuelas de enfermería que imparten actualmente la carrera (alrededor de 100). El déficit de enfermeras es una realidad internacional y nacional, pero se debe procurar la calidad del profesional y también se debe tener en cuenta si el mercado laboral para la enfermera estará disponible para acoger a ese número importante de profesionales que egresarán en el país.

Feliz día a las enfermeras/os de este país, por el sacrificio, por el amor y respeto al ser humano, por la calidad técnica, por las competencias en investigación, por creer en una disciplina que requiere tener vocación de servicio.

 


Influenza A H1N1: Casos confirmados en Chile

mayo 18, 2009

Ya son 168 los casos confirmados de personas con Influenza A (H1N1) en Chile y aunque parezca reiterativo, es importante recordar que la Influenza A H1N1 es de una alta contagiosidad y se transmite por las gotitas que uno elimina al estornudar o al toser. Son gotas grandes (mayor a 5 micrones) por lo tanto caen a menos de un metro de distancia y no quedan suspendidas en el aire. Por esto es tan importante recordar las recomendaciones MINSAL:

1. Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón o use alcohol gel.

2. Utilice pañuelos desechables. Tápese la boca al estornudar y luego elimine el pañuelo a la basura.

3. Evite los lugares con aglomeraciones.

4. Mantengase informado por los medios oficiales: www.pandemia.cl

Recuerde: Aún no existe una vacuna que prevenga esta influenza.


Recomendaciones para el manejo de Influenza porcina A (H1N1)

abril 28, 2009

Demasiada información y por sobre todo alerta…ver los medios de comunicación asusta en la actualidad con el número de muertes en México y los casos que van apareciendo en otros países (como hoy en España). Parte de la responsabilidad de los profesionales del área de la salud está en mantener informada a la población; por eso, los invito a visitar la página www.saluduc.cl en donde encontrarán la información necesaria sobre el tema. Por mi parte hacer énfasis en  las siguientes recomendaciones, realizadas por las autoridades de salud de nuestro país:

A la población general:

1. Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón (agua corriendo no estancada ejemplo evitar lavatorios) o use alcohol gel (venta en farmacias, pero si cuenta con el recurso agua y jabón no comprar)

2. Evite los lugares cerrados y con alto flujo de personas.

3. Use pañuelos desechables y bótelos en un papelero. Cuando estornude tápese la boca con el pañuelo desechable, ya que a través de las gotitas que se eliminan con el estornudo se transmite la influenza. Si no tiene pañuelo desechable utilice la manga de su ropa.

4. Mantengase informado del curso de la situación por medios oficiales.

A los viajeros:

1. Evite visitar lugares afectados hasta la fecha (México, EEUU; entre otros)

2. Si debe viajar siga las siguientes recomendaciones:

a) Siga las instrucciones sanitarias oficiales del lugar visitado.

b) Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón o utilice alcohol gel.

c) Evite los lugares cerrados y con alto flujo de personas.

d) Use pañuelos desechables y bótelos en un basurero.

e) Manténgase informado del curso de la situación por medios oficiales.

Recuerden el cuadro clínico se caracteriza por: fiebre (para decir fiebre debe controlar la temperatura corporal con un termómetro. Debe ser mayor o igual a 38º C axilar), coriza, mialgias (dolor muscular), odinofagia, cefalea (dolor de cabeza), tos y en ocasiones diarrea y vómitos.

Si aún no se han vacunado para prevenir influenza, es un buen momento para hacerlo. La pueden adquirir en farmacias, sólo deben conservar la cadena de frío, para lo cual en la misma farmacia les darán un envoltorio especial. La inyección debe ser administrada por un profesional o técnico certificado del área de la salud. Son contraindicaciones para vacunarse: alergia al huevo, embarazo menor a 13 semanas, fiebre.

Cualquier duda favor consultar. Manténgase informado.


Pensamiento Complejo de Edgar Morín

abril 13, 2009

Después de leer el texto de los “7 saberes necesarios para la educación del futuro” y de revisar nuestro mail del magister de educación, me doy cuenta de la diversidad de opiniones que existen frente a este pensador,  sus trabajos y la educación.

Creo que es necesario salir del pensamiento simplista y algunas veces reduccionista de la educación. El libro no es una receta de cocina…de hecho nos muestra el qué, pero no el cómo debería ser la educación….creo que esa parte es como el eslabón perdido que le falta a la educación, dejar de hacer cosas por hacer, tener historia, ir en la busqueda costante de la verdad, pensar compleja, crítica, constructiva y reflexivamente..la liviandad de la educación debe dejar de partir por la propia casa…la autocrítica y la crítica debe ser fundamentada y argumentada.

La página que los invito a revisar hoy es http://www.pensamientocomplejo.com.ar/index.asp

Alguien la puso en el mail del magíster y se agradece…..


Educación de pacientes y familia como cuidado terapéutico

abril 2, 2009

Educación en el ciclo vital

Educación en el ciclo vital

La educación de pacientes y familia, es considerada un cuidado terapéutico, necesario para la toma de decisiones en salud. Esta educación se basa en el respeto hacia las personas, promoviendo en ellas un rol activo, que les permita adoptar o reforzar conductas de autocuidado a través del diálogo educativo.
En Chile, las enfermeras/os son formadas/os en base a los más altos estándares académicos, lo que se logra en 5 años de desarrollo universitario. Tenemos a nuestro cargo la “gestión del cuidado” que se entiende como el ejercicio profesional sustentado en nuestra disciplina, la ciencia del cuidar, el que se define como la aplicación de un juicio profesional en la planificación, organización, motivación y control de la provisión de cuidados, oportunos, seguros, integrales, que aseguren la continuidad de la atención.
Uno de nuestros roles de desarrollo es la educación de las personas en el ciclo vital. Es por esto que debemos adquirir herramientas metodológicas para lograr que nuestros pacientes tengan aprendizajes significativos que les permita cuidarse cuando presentan alguna enfermedad o bien, para mantener su salud.

 

 

 


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